La salud y el aceite

Aceite de oliva virgen extra

El aceite de oliva virgen extra es mucho más que un ingrediente, es la esencia de la gastronomía española. Cuando pensamos en los platos más típicos del país, vienen a nuestra mente el gazpacho, la paella, la ensalada o la tortilla de patatas. Platos que no serían los mismos sin el aceite de oliva virgen extra.

 

Un repaso por la historia del aceite de oliva

Sin embargo, cuando hablamos de este ingrediente tan nuestro, tan mediterráneo y que nos acompaña desde el siglo XI a.c. gracias a los fenicios que introdujeron el olivo en España. Ya desde entonces, se forjó una unión que se mantiene hasta hoy y que se ha convertido en una seña de identidad y en una forma de entender la gastronomía.

Los beneficios que introdujo el aceite de oliva fueron notorios dentro de las comunidades, ya sus usos eran múltiples y diversos. Desde el uso para conservar productos por más tiempo, como puede ser la carne y el pescado o para aderezar con su sabor, como además se utilizaba para la cosmética, para iluminar con las lámparas tradicionales, para medicina y para la elaboración de perfumes. Esto que es sin duda un pedacito de nuestra historia, es también una alegoría de todos los beneficios que nos han regalado los olivares.

 

¿Qué es el aceite de oliva virgen extra?

Cuando hablamos de aceite de oliva virgen extra, estamos haciendo referencia a las características específicas que cumple este producto. El aceite de oliva es la extracción del jugo de la aceituna, sin añadidos adicionales. Solo zumo.

El aceite de oliva virgen extra tiene unas propiedades, unas características y unos beneficios que no podrás encontrar en otros tipos de aceites y es, en este tema, donde vamos a profundizar.

En el mercado o en redes sociales, habrás visto que existen varios tipos de aceite de oliva. Sin embargo, esas diferencias no siempre son conocidas por el consumidor final, siendo este un factor de gran importancia. Conocer las diferencias entre los distintos aceites de oliva, es indispensable para hacer una compra consciente.

 

¿Cuáles son las diferencias entre los distintos aceites?

  • Aceite de oliva virgen extra (AOVE): el aceite de oliva virgen extra es el mayor garante de calidad de un aceite. Se obtiene a través del prensado en frío del aceite. Su nivel de acidez es muy reducido, un máximo de 0.8 gramos de ácido oleico por cada 100 gramos de aceite.

Si nos atenemos a su sabor, el aceite de oliva virgen extra tiene mayores cualidades organolépticas. Sus atributos sensoriales son más intensos y queda más marcado el sabor afrutado, el de hierba fresca, el toque picante y el amargor.

El aceite virgen extra es un aceite más completo y más saludable que el resto y no lleva ni conservantes ni ningún tipo de sustancia química. Además, conserva todos y cada uno de los nutrientes.

  • Aceite de oliva virgen: se obtiene a través de un proceso mecánico o físico y con un grado de acidez menor o igual a 2%. Tiene deficiencias a nivel organolépticas, lo que implica una clara pérdida en el sabor. El motivo puede estar determinado por distintos factores, como, por ejemplo:
    • La aceituna durante su recolección ha sido dañada y, por ende, ha sufrido una oxidación mayor
    • La aceituna ha sufrido un proceso de almacenaje más prolongado en el tiempo provocando que el propio peso de las aceitunas haya exprimido y liberado el aceite que acaba teniendo un mayor nivel de oxidación.

Por tanto, partimos de un aceite que dentro de sus características sigue siendo saludable, ya que se obtiene por procedimientos mecánicos o prensados, pero cuyo sabor y características difieren del aceite de oliva virgen extra.

  • Aceite de oliva refinado: se obtiene de un aceite de oliva virgen lampante. Al ser lampante es no apto para el consumo humano, por lo que ha de pasar por un procedimiento químico que neutraliza, decoloriza y desodoriza el producto.
  • Aceite de oliva: en este caso partimos de un aceite lampante cuyo grado de acidez es superior a 2g por 100g. El aceite lampante es el de peor calidad que se obtiene en la almazara y no es apto para el consumo humano. Su olor y su sabor son desagradables. Para su consumo, se lleva a cabo un proceso de refinado, lo que implica un tratamiento químico.

Para su venta al público se procede a la mezcla de este aceite de oliva con aceite de oliva refinado. La proporción de la mezcla no suele superar el 20% del aceite virgen frente al resto de refinado.

  • Aceite de orujo: El orujo se obtiene de los desechos de la aceituna. Está elaborado con la pulpa que queda después de que la aceituna ha sido triturada hasta obtener una sustancia pastosa, y se ha completado el primer centrifugado. Para obtener el aceite que queda, es preciso llevar a cabo un procedimiento químico con un solvente que consigue extraer el resto.

Todo el proceso al que es sometido este aceite, conlleva una pérdida de nutrientes y de su contenido fenólico.

 

¿Por qué comprar aceite de oliva virgen extra?

El aceite de oliva virgen extra es sin dudas, el mejor para el consumo humano. Es un producto natural al 100%. Es en su totalidad el jugo de un fruto que nos ha dado un árbol. A modo de ejemplo, es como tomar un buen vino. El buen vino, está elaborado solo con uva y nada más, mientras que un tinto de verano, es… otra cosa. Eso es lo que ocurre con el aceite de oliva virgen extra, estás tomando un producto excepcional lleno de nutrientes, el resto es… otra cosa.

Como información curiosa, el aceite de oliva virgen extra está compuesto por elementos exclusivos que no se dan en ningún otro aceite del mundo. Esto se debe a que es el único aceite que se obtiene en su totalidad a través de un procedimiento de prensado. El resto de aceites como el de colza, el de girasol, etc se elaboran a través de semillas y para obtener el aceite implica un proceso de refinado.

El aceite de oliva virgen extra tiene una alta proporción de polifenoles antioxidantes y además, posee oleocantal. El oleocantal está asociado a la prevención del cáncer y tiene un efecto antiinflamatorio y antioxidante. Según los estudios científicos indican que es éste puede ser el factor por el que los mediterráneos tengan una menor incidencia cardiaca. Este elemento, el oleocantal, únicamente se encuentra en el aceite de oliva virgen extra, estando el resto de aceites de oliva fuera de estas características.

No hay margen de dudas, siempre se ha de comprar aceite de oliva virgen extra para obtener todos sus beneficios y todo su sabor.

Aceites Heraldo es aceite de oliva virgen extra. Tenemos un compromiso con la calidad, con el sabor y con la autenticidad de un ingrediente tan preciado. Al comprar nuestro aceite, estarás adquiriendo un aceite saludable.

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