Aceites Heraldo

Mejor aceite de oliva

Comprar el mejor aceite de oliva ahora es más fácil que nunca. Sin embargo, antes de hablar del mejor aceite de oliva, tenemos que partir de todos los factores que llevan a un producto ser el mejor.

Adentrarnos en el mundo del aceite de oliva, es profundizar en las características infinitas de este zumo de aceituna que ha conquistado nuestros paladares desde miles de años atrás. Todo este camino para encontrar el mejor aceite de oliva, nos he llevado a una investigación profunda de nuestras raíces, su historia, las características de la tierra, las semillas y las variaciones de los cultivos, un análisis químico de sus propiedades y, no por ello menos importante, el placer en boca de este producto.

Del campo a la mesa

Todas estas variables son importantes porque un buen aceite es la suma de todas ellas y más. Por eso, vamos a desgranando todos estos puntos uno por uno.

Variedad de la aceituna: en el mercado, podrás encontrar diversas variedades de aceite de oliva elaborados con distintos tipos de aceitunas como son picual, arbequina, hojiblanca, cornicabra, royal, empeltre, verdial… Cada una tiene sus propias características que la diferencia de las demás y aportan un sabor diferente, por lo que se han de valorar por separado. También, puedes encontrar en el mercado una mezcla entre el aceite obtenido de diversas variedades que es el que se le conoce como coupage. Sin entrar a valorar cada una de las características generales de estos aceites, si lo que buscas es un aceite con presencia, el picual es el que podemos decir que tiene una mayor intensidad en sus matices.

Climatología: El olivo es un cultivo resistente y capaz de aguantar desde temperaturas gélidas a elevadas. Además, requiere de poca agua para poder llevar a buen fin su fruto. Es por ello, que podemos encontrar olivares desde las agrestes zonas de Irán, Turquía y Siria. El clima continental, de veranos calurosos e inviernos fríos, es un clima en el que el olivar prospera muy bien, así como el clima mediterráneo, más templado.

Características del suelo: El suelo en el que se obtendrá el mejor aceite de oliva ha de ser francoarenoso, profundo y con drenaje, aunque también aguanta bien los terrenos arcillosos como los de la comarca de la Loma. El olivo necesita mucha profundidad, ya que tiene grandes raíces. Además, otra de sus características es que no tolera el encharcamiento prolongado, por lo que su tierra ha de drenar con facilidad.

Mantenimiento del cultivo: El olivo, al igual que cualquier cultivo, requiere de cuidados específicos para lograr obtener una aceituna de calidad. Los factores como el clima, el suelo y la variedad de la aceituna son importantes, pero no hay que descuidar la labor humana.

El olivo necesita de atención y cuidados que se llevan a cabo durante todo el año. A partir de enero ya empiezan los trabajos específicos para lograr dar el mejor fruto y las mejores cualidades a la aceituna. Para ello, se crea un calendario de labores que va desde la poda, al abonado, al cuidado frente las plagas y el riego, en su caso. A mayor cuidado y atención, más posibilidades de que la aceituna obtenida tenga un mayor rendimiento y sabor.

Producción integrada: Sabor y calidad son dos factores que van de la mano. Por ello, el mejor aceite de oliva ha de estar regido por la producción integrada. Esto significa que en todo momento se aseguran a largo plazo una agricultura sostenible, introduciendo en ella métodos biológicos y químicos de control de las plagas sólo cuando sean imprescindibles, dejando cubierta vegetal, así como otras técnicas que compatibilicen las exigencias de la sociedad, la protección del medio ambiente y la productividad agrícola. También las operaciones realizadas para la manipulación, envasado, transformación y etiquetado de productos vegetales deben acogerse al sistema.

Recolección: la recolección es el momento que más presencia tiene en el imaginario colectivo. Esta fase, es el resultado del trabajo humano en la finca, de las cualidades del suelo y de las condiciones climatológicas.

El momento de la recolección es muy importante, ya que dura varios meses que van desde octubre a febrero. Elegir bien este momento Esto va a determinar la calidad, los aromas y el sabor final del aceite. Para nosotros, el mejor aceite de oliva es el obtenido con aceitunas de recolección temprana, es decir, en octubre.

Durante la recolección en octubre, las aceitunas se cogen directamente del árbol y en su momento óptimo, justo al inicio del envero. Para ello, se llevarán a cabo análisis periódicos que determinarán la calidad del fruto.

– El aceite temprano tiene unas características organolépticas que lo hacen superior a los que se obtienen en meses posteriores. Las aceitunas jóvenes se caracterizan por tener un aroma olor, un sabor y unos matices muy marcados y con connotaciones muy diferenciadas. De hecho, el aceite temprano tiene una tonalidad verde (siendo ésta su característica más llamativa), pero a su vez tiene un aroma y sabor mucho más afrutado y con un toque herbáceo con mayor protagonismo, haciéndolo más atractivo en boca.

– Otra de las características que convierten al aceite de oliva virgen extra temprano en un aceite más intenso es su alto contenido en polifenoles. Los polifenoles tienen muchísimas ventajas para nuestra salud y también, son un componente que aporta un sabor más intenso y que, además, alarga su vida útil y calidad: estos fenoles de hecho retrasan la oxidación de los ácidos grasos y por tanto las propiedades del aceite se conservan durante más tiempo.

– Molino y prensado: para tener el mejor aceite de oliva, ha de obtenerse con gran rapidez desde que se ha recogido la aceituna. Al igual que otro fruto, va perdiendo sus propiedades tras la recolección, por ello se ha de llevar con rapidez a un molino que tenga la última tecnología de extracción en frío para obtener el aceite más puro y con todo su sabor.

– Un buen sistema de almacenamiento: esto es indudablemente uno de los puntos más críticos. El aceite de oliva, requiere de un buen sistema de almacenaje para mantener su sabor y su color natural, por eso, se ha de conservar en depósitos de acero inoxidable (mejor con tapa flotante) y se ha de envasar bajo demanda para ofrecer siempre la máxima calidad al consumidor

– Envasado específico: El aceite de oliva pierde cualidades y aromas al exponerse a la luz solar, por ello es tan determinante que el envase del AOVE sea opaco. Existen distintas alternativas como comprar un AOVE con una botella opaca o bien, que esté protegido por una caja de cartón que lo protegerá del exterior.

Aceite Heraldo Edición Especial

De entrada, al ver su color verde esmeralda, ya sabemos que estamos ante un aceite temprano, recolectado en su momento óptimo y de una gran calidad. Sin embargo, es en boca cuando podemos decir que supera todas las expectativas. Su sabor afrutado verde, con su gran equilibrio en matices y unos toques aromáticos con toque de tomate verde no te van a dejar indiferente.

Estas características son gracias a los olivos centenarios, que datan del siglo XIX, al cuidado del olivar, a un control biológico, en el que existe un respeto exhaustivo hacia su entorno como valor indispensable de nuestra marca.

Un aceite tan excelente es para ser disfrutado y saboreado en crudo como es en ensaladas, en pescados al horno y a la parrilla, con verduras a la parrilla o simplemente con unos tomates y un chorrito de nuestro aceite.

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